El artículo, desarrollado por Rubén Darío González Aranguiz junto al académico Carlos Vanegas Ortega, fue publicado en una revista científica internacional y aborda los desafíos de la enseñanza de la estadística en estudiantes de séptimo básico, con énfasis en el aprendizaje basado en problemas y el uso de herramientas tecnológicas.
Una investigación sobre las dificultades que enfrentan estudiantes de séptimo básico para comprender el significado de la media aritmética llegó a una revista científica internacional. Se trata del artículo “Difficulties in Understanding the Arithmetic Mean: An Experience with Problem-Based Learning and ICT in Hybrid Teaching”, publicado el 17 de septiembre de 2026 en el International Journal of Research and Innovation in Applied Science (IJRIAS).
El trabajo fue desarrollado por Rubén González Aránguiz, egresado del Magíster en Educación Matemática (MEM) de la Universidad de Santiago de Chile, junto a Carlos Vanegas Ortega, académico del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación (DMCC) de la Usach.
La investigación se centró en una problemática relevante para la educación matemática: la diferencia entre saber calcular un promedio y comprender qué representa ese valor. A través de una secuencia de actividades basada en problemas contextualizados y el uso del software estadístico Fathom, el estudio examinó las respuestas de estudiantes de séptimo básico de un establecimiento municipal de Santiago, durante el período de enseñanza híbrida asociado a la pandemia de COVID-19.
Comprender más allá de las fórmulas
Uno de los principales hallazgos del estudio fue que los estudiantes podían recurrir al procedimiento de sumar los datos y dividirlos por su cantidad, pero presentaban dificultades para interpretar la media como una repartición equitativa o como un punto de equilibrio de los datos.
“Los niños ya, de hecho, en quinto básico, según el programa curricular, ya saben calcular el promedio. Saben hacer la suma de todos los datos y dividirlo por el total de datos. Sin embargo, una de las cosas que llama la atención es que no se entiende el concepto de la interpretación real de lo que es la media aritmética”, explica González.
Para abordar esta dificultad, se implementó una secuencia de actividades que incluyó una evaluación inicial, ejercicios contextualizados y una evaluación posterior. También incorporó Fathom, un software orientado a la enseñanza de la estadística, con el propósito de que los estudiantes pudieran visualizar cómo cambia el promedio al modificar los datos de un conjunto.
Sin embargo, los resultados mostraron que la incorporación de tecnología, por sí sola, no garantizó una comprensión más profunda del concepto. El estudio, de carácter descriptivo y realizado con un solo curso, identificó que las dificultades iniciales persistían al finalizar la intervención, por lo que sus resultados no permiten atribuir un efecto específico a la metodología aplicada.
La tecnología como aliada del aprendizaje
Para González, uno de los desafíos de la enseñanza de la estadística es avanzar hacia prácticas pedagógicas que permitan utilizar herramientas tecnológicas para explorar conceptos matemáticos, en lugar de limitarse a reproducir procedimientos.
“Yo haría un llamado a los profesores a que no le tengan miedo a la tecnología, que la tecnología sea un aliado, sea una herramienta a ocupar y no una amenaza a su labor docente, una aliada al servicio de la enseñanza”, señala el investigador.
En esa línea, el artículo destaca que el potencial de los recursos digitales depende de cómo se integran a las actividades pedagógicas. En la experiencia analizada, el uso acotado del software y la necesidad de instrucciones paso a paso limitaron las posibilidades de que los estudiantes exploraran autónomamente los datos y construyeran interpretaciones a partir de ellos.
El trabajo también releva la importancia de diseñar actividades que conecten los contenidos estadísticos con situaciones reales. Durante la investigación, por ejemplo, se trabajó con registros de precipitaciones en Santiago para analizar cómo la incorporación de un dato extremo podía modificar el promedio.
No obstante, la experiencia evidenció que contextualizar un problema no garantiza, por sí mismo, que resulte significativo para los estudiantes. Para favorecer la comprensión, es necesario articular el contexto, las preguntas planteadas y las oportunidades de argumentación con los conceptos que se busca desarrollar.
Proyecciones para la investigación en educación estadística
La publicación representa una oportunidad para difundir los resultados de una investigación desarrollada en el ámbito de la educación matemática y aportar a la discusión sobre cómo se enseñan y aprenden los conceptos estadísticos en la educación escolar.
Respecto de sus próximos pasos académicos, González manifiesta su interés en profundizar en el área de la estadística y la psicometría, con el propósito de continuar investigando las dificultades que presentan los estudiantes y las estrategias que podrían contribuir a mejorar su comprensión.
“Que la estadística se vea que no es un área espesa, árida, densa, sino que se transforme en una herramienta capaz de resolver las inquietudes humanas desde cualquier ámbito”, plantea.
De esta manera, la investigación invita a reflexionar sobre la necesidad de que la enseñanza de la estadística vaya más allá del cálculo y promueva la interpretación de datos, el razonamiento y la argumentación, competencias fundamentales para comprender fenómenos del entorno y desenvolverse en una sociedad cada vez más vinculada al análisis de información.