El Doctor y académico del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación de la Universidad de Santiago de Chile, Oscar Rojas, lidera una de las propuestas estratégicas seleccionadas en el proyecto institucional FIU-USACH: “USACH Futuro 2050”, iniciativa que busca sentar las bases para el desarrollo de un ecosistema sostenible y escalable de inteligencia artificial (IA) con impacto directo en el bienestar social, la educación, la investigación y la seguridad nacional.
Según explica el investigador responsable de este proyecto, asumir este rol implica un desafío relevante para la universidad y para el país. “Principalmente es una gran responsabilidad y un reto, pero estoy seguro de que es un proyecto que va a poder aportar de manera concreta”, señala.
Un proyecto con foco social y proyección país
El objetivo central del proyecto es el diseño e implementación de un plan estratégico institucional que permita consolidar capacidades en inteligencia artificial, integrando desarrollos tecnológicos en IoT, comunicaciones seguras y gestión de datos, con especial atención en la privacidad y la seguridad de la información.
“Este proyecto parte con un foco social, que es el cuidado de nuestra población de tercera edad, pero también tiene aplicaciones directas en educación y seguridad nacional”, destaca Rojas, subrayando que la iniciativa busca aportar simultáneamente al desarrollo científico y tecnológico del país.
En ese contexto, uno de los ejes fundamentales es la creación de dispositivos inteligentes y soluciones de IA que fortalezcan la red nacional de cuidados, especialmente para personas mayores y población con dependencia o problemas de salud mental.
“Queremos desarrollar tecnologías que ayuden a colaborar con la red de cuidados nacional. Eso requiere nuevos algoritmos, nuevas formas de asegurar los datos y garantizar la privacidad, lo que es un proceso complejo y de largo plazo”, explica.
El aporte del DMCC y la interdisciplinariedad
Desde el Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación, el proyecto incorpora capacidades clave en modelamiento matemático, matemática aplicada, análisis de datos y representación cuántica, elementos fundamentales para el desarrollo de soluciones avanzadas en IA y telecomunicaciones seguras.
“El departamento no solo apoya desde la ciencia de datos, sino también desde el modelamiento y la incorporación a la cadena de valor de la investigación y el desarrollo tecnológico”, afirma Rojas.
El proyecto FIU-USACH se caracteriza además por su enfoque interdisciplinario, integrando académicos de áreas como ciencias médicas, terapia ocupacional y otras disciplinas que trabajan directamente en terreno con redes de cuidado.
“Este es un proyecto con una base técnica muy sólida, pero también con un enfoque profundamente social y humanista. Hay un proceso de escucha muy importante para entender realmente qué necesitan las personas y cómo la tecnología puede apoyar”, enfatiza.
Investigación, educación y transferencia tecnológica
La iniciativa contempla el desarrollo de asistentes y agentes de IA orientados a la investigación, capaces de optimizar la revisión bibliográfica, el análisis de datos y la experimentación científica, así como generar un impacto favorable en la educación universitaria y escolar, mediante herramientas de aprendizaje personalizado, simulaciones y laboratorios virtuales.
Para Rojas, uno de los principales valores del proyecto es avanzar desde la teoría hacia la aplicación concreta: “Nos da la oportunidad de colaborar directamente en el desarrollo tecnológico, no quedarnos solo en una publicación científica, sino llevar ese conocimiento a productos que puedan ser utilizados”.
Impacto esperado y proyección a cinco años
A mediano plazo, el equipo espera que las tecnologías desarrolladas comiencen a implementarse de manera efectiva en el país. “La expectativa es que en unos cinco años ya tengamos tecnologías en uso que permitan mejorar la calidad de vida de las personas”, indica el académico.
Incluso, el proyecto proyecta un impacto económico significativo en el ámbito de los cuidados. “Las estimaciones que hemos evaluado indican que, si estas tecnologías se implementan a nivel nacional, podrían reducir en al menos un 30% el gasto que hoy enfrentan las familias en cuidados”, señala.
Finalmente, Oscar Rojas destaca el compromiso del equipo académico involucrado y el valor estratégico de esta iniciativa para la universidad. “La colaboración de los colegas es fenomenal. Hay muchas ganas de participar y de hacer cosas con tecnología. Eso es fundamental para dar este salto desde lo teórico a lo aplicado y avanzar hacia una mayor independencia tecnológica para el país”.