El proyecto liderado por Jose Luis Caamaño, junto a Camila Merino, Cristopher Olivera y Antonio Pino, estudiantes de Pedagogía en Matemática y Computación, busca aportar a la inclusión de estudiantes ciegos o con baja visión severa en el aula. Con esta propuesta, competirán en Valparaíso por la oportunidad de representar a Chile en la final internacional de Falling Walls Lab en Berlín.
¿De qué forma un estudiante ciego puede acceder a un ejercicio, explicación o respuesta que surge espontáneamente en la pizarra durante una clase? Ese es el desafío que busca abordar STTIE (Sistema de Traducción Táctil para Inclusión Escolar), proyecto desarrollado por cuatro estudiantes de Pedagogía en Matemática y Computación de la Facultad de Ciencia Usach que busca traducir en tiempo real el contenido de una pizarra a Braille y que este miércoles 26 de agosto competirá en la final nacional de Falling Walls Lab Valparaíso 2026.
La iniciativa es liderada por Jose Luis Caamaño Olivares, junto a Camila Merino Bustos, encargada del área pedagógica; Cristopher Olivera San Martín, responsable del desarrollo de software y Antonio Pino Cancino, a cargo del hardware. Los cuatro estudiantes han articulado sus distintas habilidades e intereses para avanzar en una propuesta que actualmente se encuentra en una etapa temprana de desarrollo tecnológico y que busca financiamiento para dar el siguiente paso hacia la construcción de un prototipo.
El sistema propone utilizar una cámara para capturar lo que el docente escribe en la pizarra, reconociendo tanto el contenido como su estructura y notación matemática. Esa información es procesada por un computador y enviada a una superficie háptica, donde se reproduce en formato Braille para que el estudiante pueda acceder a ella mientras se desarrolla la clase. De acuerdo con las estimaciones realizadas por el equipo, este proceso podría tardar entre cuatro y doce segundos en un sistema optimizado.
STTIE: Una tecnología pensada para el dinamismo del aula
La idea surgió hace tres años, cuando Jose Luis se preguntó si existía alguna herramienta tecnológica capaz de facilitar el acceso de estudiantes ciegos o con baja visión severa a aquello que ocurre en tiempo real dentro de una sala de clases. Al investigar las alternativas disponibles, identificó una dificultad: aunque existen contenidos que pueden prepararse previamente en Braille, una clase está en constante cambio y muchas explicaciones surgen en el momento.
Frente a ese escenario, STTIE propone que una cámara capture lo escrito en la pizarra, reconociendo tanto el contenido como su estructura y notación matemática. Esa información es procesada por un computador y enviada a una superficie háptica, donde se reproduce en formato Braille para que el estudiante pueda acceder a ella mientras se desarrolla la clase. De acuerdo con las estimaciones realizadas por el equipo, este proceso podría tardar entre cuatro y doce segundos en un sistema optimizado.
Actualmente, el equipo cuenta con avances principalmente en el desarrollo del software y busca financiamiento para avanzar hacia la construcción del hardware y, con ello, de un prototipo funcional. Pero la proyección que sus integrantes imaginan para STTIE va mucho más allá de esta primera etapa: aspiran a que, de prosperar, pueda contribuir a generar mayores condiciones de inclusión para estudiantes ciegos o con baja visión severa dentro del sistema educativo.
Para Jose Luis, el objetivo de esta tecnología es contribuir a ampliar las oportunidades de aprendizaje y participación de estudiantes ciegos o con baja visión severa: “No podemos seguir desperdiciando talento por no contar con las herramientas necesarias. Deberíamos tener a todos en igualdad de condiciones de aprender, en igualdad de condiciones de llevar a cabo todas sus ideas y de progresar en la vida”.
De una idea universitaria al triunfo en el Falling Walls Lab Valparaíso Chile 2026
Lo que comenzó como una idea desarrollada desde la universidad hoy suma un nuevo e importante capítulo. Este miércoles 26 de agosto, en Valparaíso, tras una presentación de tres minutos en inglés, a cargo de José Caamaño, el proyecto STTIE obtuvo el primer lugar en la final nacional de Falling Walls Lab Valparaíso 2026. Con este triunfo, el equipo se consagró como ganador de esta instancia y aseguró su paso a la final internacional de la competencia, que se realizará en Berlín, Alemania.
Previamente, el director del proyecto había mencionado que “haber llegado a la final nos hace tomarle el peso nuevamente a esto y revalida la importancia que tiene. Ya no es solo una idea universitaria, sino que es algo que, de forma externa, están validando porque puede generar un cambio muy importante. (…) y que posteriormente al triunfo añadió que, este reconocimiento adquiere un significado especial no solo por la proyección internacional que abre para el proyecto, sino también porque representa la primera vez que un estudiante de la Universidad de Santiago de Chile obtiene el primer lugar en un Falling Walls Lab en Chile. “Todavía no termino de aterrizar la idea de que ganamos primer lugar. Estamos súper orgullosos”, reconoce.
El triunfo también constituye una importante validación para STTIE y para el propósito que sustenta su desarrollo. “Todas estas etapas en las que vamos avanzando, ya haber quedado en la final de Chile y ahora pasar a la final internacional en Berlín, son etapas que nos demuestran que agentes externos están validando que nuestra idea, en efecto, es revolucionaria, completamente viable, efectiva y algo que vale la pena apoyar”, señala Caamaño.
En la antesala de la competencia, el líder de la iniciativa invitó a otros estudiantes de la Facultad de Ciencia a confiar en sus ideas y atreverse a transformarlas en proyectos concretos. “Vean que la innovación es posible, créanse el cuento, tienen las herramientas. Uno ve las ideas como algo muy lejano o poco viables, pero hay que darles otra vuelta, analizarlos y materializarlos. Atrévanse, porque de verdad pueden salir cosas muy bonitas”.
Con el primer lugar nacional ya en sus manos, el equipo de jóvenes talentos matemáticos comienza ahora una nueva etapa. El objetivo inmediato es avanzar en la fabricación del hardware diseñado para STTIE, dejando atrás las fases iniciales centradas principalmente en el desarrollo del software, además de preparar el nuevo pitch con el que enfrentarán el desafío internacional en el mes de noviembre. Para ello, el grupo STTIE Usach buscará los financiamientos necesarios que permitan continuar el desarrollo tecnológico del proyecto.
“Siendo honesto, yo siento que acá somos ganadores. Habiendo ganado en Chile ya somos ganadores”, afirma Caamaño, quien destaca que el equipo asumió desde el inicio la competencia con una mentalidad orientada a dar lo mejor y a ganar. Ahora, esa convicción se transforma en un nuevo desafío: representar a Chile en Berlín y continuar llevando STTIE hacia nuevas etapas de desarrollo.
De cara a esta nueva instancia, el equipo espera mantener el respaldo recibido desde la Facultad de Ciencia, los distintos departamentos de la Universidad y de su mentor, el gestor tecnológico Franco Lisboa. “Seguiremos con este apoyo y así mismo buscaremos mejorar todo para dar lo mejor posible en la competencia en Berlín”, concluye Caamaño tras el triunfo obtenido.